martes, 14 de abril de 2009

Un aplauso a Amautacuna


Pienso que el blog AMAUTACUNA DE LA HISTORIA, es una de mis paginas favoritas, cada manana me levanto para ver alguna novedad sobre nuestro pasado nacional.

Cada dia, el dueno de este blog, Arturo Gomez Alarcon escribe en su web novedades que nos hacen saber un poquito mas sobre el Peru.

Mis mas sinceras felicitaciones Sr. Amautacuna.

Cuestion de Madera

Estaba leyendo la letra de una cancion y me llamo mucho la atencion por que pese a que fue escrita por un cantante de rock contemporaneo, trato sobre una realidad actual cuyo origen viene desde la epoca de la colonia. Me agrado saber que un grupo de musica hablara ya sea de forma indirecta o no, sobre la historia de nuesto pais de hace 3 siglos.
Aqui les pongo letra, la cancion se titula CUESTION DE MADERA. Aqui pueden chequear el video

Despues de un buen rato de esperar que desea usted señor que voy a querer pense una mesa cerca del balcón solo se puede pasar si va ud a comer pobre camarero en realidad su reflejo ve mi piel y pierdo valor es la vieja historia de este mundo colonial: siga ud patrón que le sirvo hoy y asi van tantos años y asi tanta mediocridad haciendo nuestras vidas al modelo confundido de una europa que aqui nunca pudo ser. es cuestion de madera oh oh la fibra del corazón de las ganas en los huesos por seguir es cuestion de madera oh oh oh oh siga ud patrón que le sirvo hoy no puedo ni quiero convencer al camarero de que diablos soy me parezco tanto a el nunca va a entender nunca va a comprender que su sangre es del color de un nuevo amanecer y asi van tantos años y asi tanta mediocridad haciendo nuestras vidas al modelo confundido de una europa que aqui nunca pudo ser es cuestion de madera oh oh no se puede negociar más que estilo es solo ser lo que se es es cuestion de madera oh oh oh oh siga ud patrón que le sirvo hoy es cuestion de madera oh oh la fibra del corazón de las ganas en los huesos por seguir es cuestion de madera oh oh oh oh siga ud patrón que le sirvo hoy y asi van tantos años y asi tanta mediocridad haciendo nuestras vidas al modelo confundido de una europa que aqui nunca pudo ser es cuestion de madera oh oh la fibra del corazón de las ganas en los huesos por seguir es cuestion de madera oh oh oh oh siga ud patrón que le sirvo hoy es cuestion de madera oh oh no se puede negociar más que estilo es solo ser lo que se es es cuestion de madera oh oh oh oh siga ud patrón que le sirvo hoy

miércoles, 4 de febrero de 2009

Terremoto en Lima en 1746




Era el 28 de Octubre de 1746, y desde días antes se oían ruidos comparables al bramido del toro a las descargas de artillería. A las diez y media de la noche, tras un rumor leve e instantáneo, sintióse Lima, un movimiento violento, que viniendo principalmente del Noreste duró de tres a cuatro minutos. Todo fue al mismo tiempo: el estruendo subterráneo, el terremoto y la ruina.
La conmovida tierra despedía de sí los edificios. Sólo unas venticinco quedaron firmes entre 12204 casas con puerta a la calle, dos palacios, la Universidad, la Moneda, el Cabildo, dieciseis colegios, treita y seis conventos, el santuario de Santa Rosa, dos casas de ejercicios, las cárceles, numerosos establecimientos de misericordia y unas setenta iglesias. El clamor de la ciudad se elevaba por entre las nubes de polvo. El llanto alternaba con la repetición de los temblores. La aterrada muchedumbre se esparció en las plazas, huertos y campo. Yacían entre los escombros millares de personas, que heridas o mutiladas, eshalaban varios gritos de socorro: no se sabía el número de muertos habiendo doce entre las carmelitas reformadas de Santa Teresa, que no pasaban de ventiuna, y siendo pocas en otros grandes monasterios.
El Callao quedó sepultado entre las olas con sus edificios y más de 5000 habitantes, salvándose de estos unos 100 y quedando en pié algunos retazos de muralla. El mar, que salió a poco del terremoto, levantaba muy alto los cañones de bronce, no colocados aún en las fortificaciones, y lanzó los buques hasta media legua de la playa, sepultados los demas en sus ondas.
Los habitantes de Lima estaban como fuera de sí. Muchos enfermaron de privaciones. Vino el hambre, y luego los catarros, tabardillos y dolores de costados. Muriendo más gente de enfermedad, que entre las ruinas de la ciudad: el número de víctimas en ella y el Callao pasó de 16000.

Extraído del Historia General De Los peruanos